Deberán circular por el arcén de la autopista, aquellos conductores con vehículos cuya masa máxima autorizada no exceda de 3.500 kilogramos y que, por razones de emergencia como en el caso de una avería, lo hagan a velocidad anormalmente reducida, perturbando con ello gravemente la circulación. Estarán obligados a abandonar la autopista por la primera salida que les sea posible para así no poner en peligro al resto de usuarios de la vía.