Las luces de xénon de un vehículo ofrecen una iluminación muy similar a la luz solar y mejoran la iluminación de la vía, ofreciendo más potencia y consumiendo mucha menos energía. Estas luces puestas en el alumbrado de cruce son capaces de alcanzar más metros sin deslumbrar a los vehículos que circulan en sentido contrario, y además reducen la fatiga ocular de los conductores.