Siempre que estemos directamente implicados en un accidente de tráfico, o si lo presenciamos y se pide nuestra ayuda, estaremos obligados a socorrer a las víctimas, a no ser que la ayuda ya esté organizada. Así pues será en todo caso obligatorio que ayudemos cuando los heridos del siniestro todavía no hayan sido atendidos por los profesionales sanitarios, ya que en caso contrario estaríamos cometiendo un delito de omisión de socorro.