La mayor parte de los accidentes provocados por la somnolencia o fatiga del conductor se producen en trayectos realizados por autopistas o autovías. Esto es así ya que el paisaje monótono de este tipo de vías sumado a la alta velocidad invariable a la que se conduce y la falta de estímulos como curvas o cambios de rasante hace que la atención baje y la concentración del conductor disminuya y se confíe.