El mantenimiento preventivo del vehículo es fundamental para prevenir accidentes por fallo mecánico. Realizar un buen mantenimiento, especialmente de los neumáticos, y pasar las inspecciones técnicas (ITV) cuando corresponda, evita un gran número de accidentes. Revisar periódicamente todos los elementos del vehículo, como los neumáticos, la dirección, los frenos y la suspensión, nos permite detectar cualquier desperfecto antes de que pueda provocar un accidente. Por lo tanto, el mantenimiento preventivo es esencial para garantizar la seguridad en la conducción.