Las personas pueden resultar dañadas durante un accidente de tráfico debido a diversos mecanismos lesionales, entre ellos, el efecto de las fuerzas de aceleración y deceleración que intervienen en el accidente. Estas fuerzas pueden causar lesiones internas, como traumatismos craneoencefálicos o lesiones en órganos internos, así como lesiones externas por impacto contra el habitáculo del vehículo. Es importante tener en cuenta que estos son solo algunos de los posibles mecanismos lesionales y que pueden existir otros factores que contribuyan a las lesiones en un accidente de tráfico.