Tras un accidente de circulación colocaremos al herido en posición antishock, situándole en posición horizontal y con las piernas levantadas para mejorar la circulación sanguínea, ya que debido al impacto puede haberse generado una hemorragia interna, y ésta posición facilita la llegada de sangre a zonas vitales como el cerebro o el encéfalo.