La primera acción que deberá realizar un conductor en cuanto suba a su vehículo, y antes de iniciar la marcha, es orientar correctamente los espejos retrovisores, para adaptarlos a su altura y posición. Para regularlos correctamente siempre deberemos hacerlo con el vehículo parado y nunca en marcha ya que ello nos distraería de la conducción y en un lugar llano y con la calzada recta para evitar que aparezcan ángulos muertos.