Para proteger el cuello de un herido por accidente de tráfico que ha sufrido una lesión en esa zona, deberemos evitar los movimientos bruscos, situando las manos y antebrazos a ambos lados de cabeza y cuello, para así inmovilizarlo y evitar que se pueda mover. No será necesario colocar un collarín cervical hasta que así lo decidan los sanitarios que lo asistan.