Si el conductor de un vehículo, por circunstancias especialmente graves, se ve obligado a realizar uno de los servicios que se reservan a los vehículos prioritarios, podrán utilizar las señales acústicas de forma intermitente y excepcional para advertir al resto de usuarios de la vía. También podrán utilizar las luces de emergencia o agitar un pañuelo por la ventana.