Cuando transportemos una carga en nuestro vehículo, y ésta no se encuentre situada en el lugar específico para ello (el maletero), deberemos tener en cuenta que la carga debe estar bien atada y sujeta, no desplazarse de su lugar ni que exista la posibilidad de que caiga a la calzada, y que no arrastre o sobresalga más de lo legalmente permitido.