Cuando al auxiliar a un herido por accidente de tráfico, observemos que presenta un abultamiento en el brazo, imposibilidad de mover la zona afectada, dolor intenso e incluso un acortamiento o deformidad de la extremidad, es muy probable que haya sufrido una fractura de hueso. En este caso deberemos tapar la herida, parar la hemorragia si existiera e inmovilizar la zona donde se encuentra la fractura.