Conducir una motocicleta transportando a un pasajero conlleva una sensación más intensa de la conducción al vivir juntos, la aceleración y la velocidad en las curvas. Cuando llevamos a un acompañante, éste deberá colocarse en el asiento detrás del conductor, a horcajadas, y con los pies apoyados en los reposapiés laterales, junto con el casco de seguridad puesto, tanto si circulamos por vías dentro como fuera de poblado.