A mayor velocidad aumenta el riesgo de accidente, la distancia de reacción y anticipación y la atención necesaria al volante. Así mismo contra mayor sea la velocidad instantánea también será mayor el consumo de carburante y el desgaste de los neumáticos en todos los casos. A mayor velocidad, mayor será la distancia de frenado (necesitaremos más espacio para poder frenar).