Los conductores y usuarios que utilicen una vía pública o circulen por ella, estarán obligados en todos los casos a auxiliar a las víctimas de un accidente de tráfico y colaborar en la medida de lo posible en esclarecer las posibles causas del mismo, debiendo auxiliar siempre a los posibles heridos. Quedarán exceptuados de detenerse en el caso de que la ayuda ya esté organizada y los servicios sanitarios ya hayan sido avisados.