El efecto giroscópico en las motocicletas es aquel que permite que la motocicleta se mantenga recta y en equilibro a partir de que alcanza los 30 kilómetros por hora. Si la motocicleta circula a una velocidad menor, será el conductor de la misma y no el vehículo en sí, el que deberá mantener la motocicleta en equilibrio.