1.6. Atascos y Retenciones
1.6.1. Comportamiento en Atascos
Cuando nos encontramos con una retención, caravana o atasco, la normativa de circulación establece reglas claras sobre cómo debemos comportarnos. Si la circulación en alguno de los carriles es más rápida que en otros carriles, esta situación no se considera adelantar sino un rebasamiento. El rebasamiento ocurre cuando avanzamos más que los vehículos del carril contiguo sin cambiar de carril, simplemente porque nuestro carril fluye con mayor rapidez en ese momento.
En situaciones de atasco está expresamente prohibido cambiar de carril con el objetivo de adelantar a otros vehículos. Solo podemos cambiar de carril cuando necesitemos girar a la derecha o la izquierda, para salir de la calzada o para tomar una dirección determinada. Esta prohibición tiene como objetivo evitar maniobras peligrosas y mantener un mínimo de orden en situaciones de tráfico denso donde las posibilidades de colisión se multiplican.
El adelantamiento por el arcén también está completamente prohibido en situaciones de atasco o retención. Aunque veamos que el arcén está libre y la tentación sea grande, utilizar el arcén para avanzar constituye una infracción grave. El arcén debe permanecer libre para vehículos de emergencia y para los vehículos que tienen obligación de circular por él. Además, el uso del arcén en atascos genera conflictos con otros conductores y aumenta el riesgo de accidentes.
1.6.2. Retenciones de Tráfico
Una retención de tráfico es una situación en la que los vehículos deben reducir significativamente su velocidad o detenerse por completo debido a un exceso de volumen de tráfico, un accidente, obras en la vía u otras circunstancias. Las retenciones pueden producirse tanto en vías urbanas como interurbanas, y requieren paciencia y respeto a las normas por parte de todos los conductores para evitar empeorar la situación.
Cuando nos aproximamos a una retención debemos reducir la velocidad gradualmente y mantener la distancia de seguridad con el vehículo de delante. Es recomendable activar las luces de emergencia momentáneamente para advertir a los vehículos que vienen detrás de que hay una retención adelante. Esta señalización adicional puede evitar alcances por sorpresa, especialmente si la retención se produce en una zona de reducida visibilidad o tras una curva.
En retenciones es fundamental mantener la calma y no realizar maniobras bruscas o imprevistas. Debemos permanecer en nuestro carril y avanzar cuando la circulación lo permita, manteniendo siempre una velocidad acorde con las circunstancias. Las motocicletas, aunque tienen mayor capacidad de maniobra que los vehículos de cuatro ruedas, deben respetar las mismas normas y no aprovechar su tamaño reducido para saltarse las reglas establecidas.
1.6.3. Circulación entre Vehículos (Filtrado)
El filtrado es una maniobra que consiste en circular con la motocicleta entre dos filas de vehículos que están detenidos o avanzan muy lentamente. Esta práctica es habitual entre los motoristas, especialmente en entornos urbanos con tráfico denso. Sin embargo, la legalidad del filtrado es objeto de debate y debemos conocer exactamente qué establece la normativa al respecto para evitar infracciones y situaciones de riesgo.
La normativa española no prohíbe expresamente el filtrado, pero tampoco lo regula de forma específica. Esto significa que debemos aplicar las normas generales de circulación: no podemos cambiar de carril para adelantar en situaciones de atasco, debemos mantener la distancia lateral de seguridad, y no podemos invadir carriles reservados como bus-taxi o utilizar el arcén. El filtrado solo sería admisible si se realiza dentro del mismo carril y sin realizar ninguna maniobra prohibida.
En la práctica, el filtrado comporta riesgos importantes que todo motorista debe valorar. Los coches pueden cambiar de carril sin previo aviso, pueden abrirse puertas inesperadamente, y los espejos retrovisores de los vehículos pueden golpearnos. Además, otros conductores pueden interpretar el filtrado como una conducción agresiva o indebida, generando conflictos. Si decidimos filtrar, debemos hacerlo con extrema precaución, a velocidad muy reducida y siempre respetando las normas de circulación.
Consejos para un Filtrado Más Seguro
Si las circunstancias nos llevan a realizar filtrado, debemos extremar las precauciones. La velocidad debe ser muy reducida, no superior a 20-30 km/h, para poder reaccionar ante cualquier imprevisto. Debemos fijarnos en los intermitentes de los coches para anticipar cambios de carril, observar si hay espacios entre vehículos donde alguien podría colarse, y estar atentos a las ruedas de los vehículos para detectar movimientos antes de que se produzcan.
Nunca debemos filtrar por la derecha de los vehículos si hay posibilidad de que abran puertas, especialmente en zonas urbanas. Tampoco debemos filtrar si los vehículos están en movimiento fluido, ya que el filtrado solo tiene sentido cuando el tráfico está prácticamente detenido. Debemos ser especialmente cuidadosos con vehículos altos como furgonetas o camiones, que tienen ángulos muertos muy amplios y pueden no vernos en absoluto. La prudencia debe primar siempre sobre la prisa.
1.6.4. Precauciones en Tráfico Denso
El tráfico denso presenta desafíos específicos para los motoristas que debemos conocer y gestionar adecuadamente. La primera precaución es aumentar nuestra visibilidad: llevar ropa de colores claros o reflectantes, usar el casco con colores llamativos, y mantener las luces encendidas incluso de día. En situaciones de tráfico denso, ser vistos es tan importante como ver correctamente.
La anticipación es clave en tráfico denso. Debemos mirar varios vehículos por delante, no solo el inmediatamente anterior, para detectar frenazos o cambios en el flujo del tráfico con antelación. Observar el comportamiento de los peatones en zonas urbanas nos puede dar pistas sobre posibles frenazos de los vehículos. Mantener una posición en el carril que nos haga visibles a través de los retrovisores de los coches es fundamental.
En tráfico denso debemos tener siempre preparada una vía de escape mental. Debemos saber en cada momento hacia dónde podríamos desviarnos en caso de emergencia. Los espacios entre coches, los arcenes, los carriles laterales, todo debe estar en nuestro radar mental para poder reaccionar rápidamente si un vehículo frena bruscamente o realiza una maniobra imprevista. La conducción defensiva es especialmente importante para los motoristas en estas condiciones.
Gestión de la Fatiga y el Estrés
El tráfico denso genera fatiga y estrés, especialmente para los motoristas que debemos mantener el equilibrio del vehículo y estar constantemente atentos. Es importante reconocer los síntomas de fatiga: pérdida de concentración, irritabilidad, movimientos menos precisos. Si notamos estos síntomas, debemos buscar un lugar seguro para descansar unos minutos, hidratarnos y recuperar la concentración antes de continuar.
El estrés puede llevarnos a tomar decisiones precipitadas y realizar maniobras arriesgadas. Debemos mantener la calma y recordar que llegar unos minutos antes no compensa el riesgo de sufrir un accidente. Respirar profundamente, mantener una actitud positiva y no tomar como algo personal las acciones de otros conductores nos ayudará a gestionar mejor las situaciones de tráfico intenso. La seguridad siempre debe estar por encima de la prisa.